Enfoque

La concentración es la capacidad de dirigir la atención de forma consciente y persistente hacia una tarea, un objetivo o un pensamiento específicos, resistiendo al mismo tiempo las distracciones. Es una de las bases fundamentales del rendimiento, el aprendizaje y la salud mental.

¿Qué significa «atención»?

En psicología se distinguen diferentes formas de atención: la atención selectiva (filtrar estímulos concretos), la atención dividida (realizar varias tareas a la vez) y la atención sostenida (mantener la concentración a lo largo del tiempo). La concentración, en el sentido cotidiano, describe sobre todo la atención selectiva y sostenida en una sola cosa.

¿Por qué se ve afectada la concentración?

Las distracciones digitales, la sobrecarga de información y el estrés crónico se encuentran entre las causas más frecuentes de la disminución de la capacidad de concentración. El cerebro está diseñado para procesar de forma prioritaria las novedades y las amenazas potenciales; las notificaciones de los teléfonos inteligentes activan precisamente estos mecanismos e interrumpen las fases de concentración profunda.

Entrenar la concentración

La concentración no es una cualidad innata, sino una habilidad que se desarrolla mediante la práctica constante.

¿Cuál es el tiempo máximo de concentración de una persona?

Las investigaciones sugieren que los periodos intensos de concentración pueden durar de forma realista entre 90 y 120 minutos antes de que el cerebro necesite un descanso. Además, la calidad de la concentración disminuye considerablemente.

¿La falta de concentración también puede indicar una carencia de nutrientes?

Sí, las carencias de hierro, magnesio, vitaminas del grupo B o ácidos grasos omega-3 pueden mermar la capacidad de concentración. Si hay problemas permanentes, merece la pena hacerse un hemograma.