Meditación a pie

La meditación caminando es una forma de práctica de la atención plena que combina el movimiento y la conciencia meditativa. A diferencia de la meditación sentada, el propio caminar consciente se convierte en objeto de meditación, paso a paso, con plena presencia en el momento.

¿Qué es la meditación caminando?

La meditación caminando combina el movimiento físico con la atención meditativa. En lugar de permanecer sentado en silencio, el acto de caminar se convierte en la práctica: cada paso, el movimiento de levantar y bajar el pie, el desplazamiento del peso... todo ello se convierte en un punto de anclaje consciente para la atención.

El ejercicio proviene de las tradiciones de meditación budistas, pero hoy en día está integrado en muchos programas modernos de mindfulness, entre ellos el MBSR (Mindfulness-Based Stress Reduction). Es especialmente adecuado para personas que tienden a inquietarse cuando están sentadas o que desean integrar más el mindfulness en su vida cotidiana.

Así funciona la meditación caminando

Por lo general, se camina más despacio de lo habitual, a veces incluso dando pasos muy pequeños. La atención se centra en:

Los pensamientos que surgen se perciben y se dejan ir con suavidad; la atención vuelve una y otra vez a la marcha. Esto puede hacerse en la naturaleza, en una habitación o en un breve trayecto entre dos citas.

Quien desee profundizar en el tema de la meditación y el cerebro, encontrará más información al respecto en el artículo sobre neuroplasticidad y mindfulness.

¿Cuánto debe durar una sesión de meditación a pie?

Sólo 10 o 15 minutos pueden tener un efecto notable. Lo mejor para los principiantes es empezar con sesiones cortas e ir aumentando gradualmente la duración.

¿Puedo integrar la meditación caminando en mi vida cotidiana?

Sí, un paseo consciente durante la pausa para comer, de camino a la parada del autobús o por los altibajos de tu casa puede servir de meditación informal a pie.