Los gobernantes de los signos
A cada signo del zodíaco se le asigna un planeta como regente. Esta conexión crea niveles adicionales de significado en el horóscopo.
A cada signo del zodíaco se le asigna un planeta que se considera su regente. En su propio signo, un planeta se siente especialmente a gusto y puede expresar su energía sin distorsiones.
Esta asignación crea conexiones adicionales en el horóscopo: si, por ejemplo, el regente de tu ascendente se encuentra en una casa determinada, esa casa cobra especial importancia en tu vida. Así se crea una red de conexiones cruzadas que convierte el horóscopo en un todo vivo.
Las correspondencias
Domicilio, exilio y exaltación
Además del dominio (domicilio), la astrología reconoce otras dignidades de un planeta:
Domicilio: el planeta se encuentra en su propio signo. Su influencia es poderosa y auténtica. Marte en Aries, Venus en Libra.
Exilio: el planeta se encuentra en el signo opuesto a su domicilio. Aquí debe lidiar con condiciones desconocidas. Marte en Libra debe expresar su espíritu combativo de forma diplomática.
Elevación: un signo en el que el planeta se destaca especialmente, aunque no sea el suyo propio. El Sol está elevado en Aries, la Luna en Tauro.
Caída: lo contrario de la exaltación. Aquí al planeta le cuesta desplegar libremente sus cualidades.
Estas diferenciaciones ayudan a la interpretación: un planeta en su domicilio actúa de manera diferente a ese mismo planeta en el exilio —no mejor ni peor, sino con otros medios—.