Estilos de fijación

Los estilos de apego describen patrones típicos de cómo las personas organizan la cercanía emocional y las relaciones, moldeados por experiencias tempranas con figuras de apego. Los estudios sobre el apego distinguen cuatro estilos principales: seguro, ansioso, evitativo y desorganizado.

¿Qué son los estilos de apego?

Los estilos de apego se remontan a la teoría del apego, desarrollada por el psiquiatra británico John Bowlby en las décadas de 1950 y 1960. Describen cómo las personas —basándose en sus primeras experiencias con sus figuras de referencia— viven y construyen las relaciones emocionales. La idea fundamental es que los niños desarrollan un modelo interno sobre si los demás son fiables y si ellos mismos son dignos de ser amados.

Los cuatro estilos de apego

Las investigaciones indican que, aunque los estilos de apego son determinantes, no son inmutables. Las experiencias relacionales sanadoras —también en terapia— pueden contribuir a desarrollar nuevos patrones. Encontrarás más información al respecto en el artículo sobre la psicología de las relaciones felices, así como en el tema «Comprender las dinámicas familiares».

¿Puede cambiar mi estilo de apego?

Sí, los estilos de apego no son fijos de por vida. Las experiencias relacionales nuevas y fiables -con parejas, amigos o en terapia- pueden ayudar a desarrollar gradualmente patrones de apego más seguros.

¿Cómo reconozco mi propio estilo de apego?

Los patrones recurrentes en las relaciones suelen dar pistas: ¿Cómo reaccionas ante la cercanía? ¿A los conflictos? ¿A las rupturas? Los cuestionarios validados y el asesoramiento psicológico pueden permitir una clasificación bien fundamentada.