Vitamina D y estado de ánimo: la vitamina del sol para el alma

¿Cansado, apático, deprimido? Quizá no te falte motivación, sino vitamina D. Así es como la luz del sol y el alma están conectadas.

Vitamina D y estado de ánimo: la vitamina del sol para el alma

La vitamina del sol y tu estado de ánimo

Cada año pasa lo mismo: a partir de octubre, a medida que disminuyen las horas de sol, también baja el ánimo. Te sientes más cansado, menos motivado, quizá incluso triste, sin motivo concreto. ¿Y si no se debiera a tu actitud, sino a una vitamina?

La vitamina D es, en sentido estricto, una hormona, y desempeña un papel fundamental en tu salud mental. En Alemania, según el Instituto Robert Koch, alrededor del 60 % de la población tiene unos niveles insuficientes de vitamina D. En los meses de invierno, la cifra es aún mayor.

Luz solar por la mañana para producir vitamina D
Sólo 15 minutos de sol al día pueden marcar la diferencia

¿Qué función desempeña la vitamina D en tu organismo?

La vitamina D interviene en más de 1.000 procesos genéticos. Especialmente relevante para tu salud mental:

Cómo detectar la deficiencia de vitamina D

Los síntomas suelen ser inespecíficos y, por eso, pasan desapercibidos:

Grupos de riesgo

Las personas especialmente vulnerables son: los habitantes del norte de Europa (a partir del paralelo 50, la radiación UV no es suficiente entre octubre y marzo), los trabajadores de oficina, las personas mayores, las personas de piel oscura y todas aquellas que pasan poco tiempo al aire libre.

¿Lo sabías? Según el Instituto Robert Koch, alrededor del 60% de la población alemana tiene niveles insuficientes de vitamina D, sobre todo en los meses de invierno, de octubre a marzo, cuando no hay suficiente radiación UVB.

Así es como puedes reponer tus reservas de vitamina D

1. Luz solar (la mejor fuente)

15-20 minutos de sol al día en la cara y los antebrazos —sin protección solar—, de abril a septiembre. En invierno, la radiación UVB en Alemania es demasiado débil para la síntesis de vitamina D.

2. Alimentos

Fuentes naturales: pescado azul (salmón, arenque, caballa), yema de huevo, setas (especialmente si han estado expuestas a la luz UV), hígado. Sin embargo, los alimentos cubren como máximo entre el 10 y el 20 % de las necesidades.

3. Suplementación

Durante los meses de invierno, muchos médicos recomiendan una suplementación de 1000-2000 UI al día. Lo ideal: determinar previamente el nivel de 25-OH-D en sangre (valor objetivo: 40-60 ng/ml).

4. Combinación con vitamina K2

La vitamina D mejora la absorción del calcio. La vitamina K2 garantiza que el calcio se incorpore a los huesos y no acabe en los vasos sanguíneos. Se recomienda la combinación.

¿Puede la vitamina D curar la depresión?

La vitamina D por sí sola no cura la depresión. Sin embargo, los estudios demuestran que la optimización de los niveles de vitamina D en personas con deficiencia puede mejorar los síntomas depresivos. Es un componente básico importante, junto con la terapia, el ejercicio y las relaciones sociales.

¿Es posible una sobredosis de vitamina D?

No es posible una sobredosis a través de la luz solar. Con los suplementos, puede producirse hipercalcemia si se toman más de 4.000 UI al día sin supervisión médica. Controle regularmente sus niveles.

¿Cómo puedo saber si mi nivel de vitamina D es demasiado bajo?

El único método fiable es un análisis de sangre (25-OH vitamina D). Los síntomas (cansancio, bajo estado de ánimo, infecciones) son demasiado inespecíficos para el autodiagnóstico. La prueba cuesta unos 20-30 euros como servicio IGeL.

¿Es suficiente un paseo en invierno para obtener vitamina D?

Desgraciadamente, no. En Alemania (a partir de 50 grados de latitud), el sol está demasiado bajo de octubre a marzo para proporcionar suficientes rayos UVB. No obstante, caminar en invierno es muy útil para hacer ejercicio, respirar aire fresco y aliviar el estrés.