Micronutrientes
Los micronutrientes incluyen vitaminas, minerales y oligoelementos que el organismo necesita en pequeñas cantidades para mantener las funciones vitales. A diferencia de los macronutrientes, no proporcionan energía, pero intervienen en casi todos los procesos metabólicos. Una carencia persistente puede afectar a la salud física, el estado de ánimo, la concentración y el sistema inmunitario.
¿Qué son los micronutrientes?
El término «micronutrientes» engloba todas las vitaminas, minerales y oligoelementos que el cuerpo necesita para sus procesos biológicos, pero que no puede producir por sí mismo en cantidades suficientes. Por lo tanto, deben obtenerse regularmente a través de la alimentación. «Micro» no significa «sin importancia», sino que se refiere únicamente a la cantidad necesaria en comparación con los macronutrientes, como los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas.
Categorías importantes
- Vitaminas: las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) e hidrosolubles (complejo B, C) desempeñan funciones que van desde la defensa inmunológica hasta la producción de energía.
- Minerales: el calcio, el magnesio, el potasio y el sodio son indispensables, entre otras cosas, para los huesos, la contracción muscular y la función nerviosa.
- Oligoelementos: el hierro, el zinc, el yodo y el selenio se necesitan en cantidades muy pequeñas, pero son esenciales para el funcionamiento de la glándula tiroides, el sistema inmunitario y la división celular.
Micronutrientes y bienestar psíquico
La relación entre los micronutrientes y la psique está bien documentada. El magnesio y las vitaminas del grupo B desempeñan un papel clave en la gestión del estrés y la regulación nerviosa. El hierro influye en el suministro de oxígeno al cerebro, la vitamina D está relacionada con la regulación del estado de ánimo y el zinc participa en la síntesis de neurotransmisores. En el artículo «Nutrientes contra la inquietud interior» se analizan estas relaciones en detalle.
Una alimentación variada y rica en vegetales es, en la mayoría de los casos, la mejor base para un aporte suficiente de micronutrientes. Los complementos alimenticios pueden ser útiles, pero deben utilizarse de forma específica y tras consulta médica.
¿Cómo reconozco una carencia de micronutrientes?
Los síntomas de una carencia son variados y a menudo inespecíficos: cansancio persistente, problemas de concentración, cambios de humor, caída del cabello o infecciones frecuentes pueden ser indicios. Un análisis de sangre realizado por un médico proporciona información fiable sobre el estado real.
¿Puede haber sobredosis de micronutrientes?
Sí, en particular las vitaminas liposolubles como la A y la D, así como algunos minerales, pueden estar presentes en concentraciones tóxicas con una suplementación elevada a largo plazo. Las vitaminas hidrosolubles suelen excretarse por vía renal, pero también en este caso deben respetarse los límites máximos.